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28/12/08

The Spirit

Lo primero es lo primero: la película me ha decepcionado profundamente. Sería sencillo decir directamente por qué, pero entonces no se entendería bien dónde está la fuente del problema, así que voy a hacerlo de otra manera; lo primero es hablar del cómic, y luego tratar la película.

The Spirit es un cómic creado por Will Eisner a finales de los años 30 que estaba destinado a la publicación semanal. Lo que existe, por tanto, es una colección de historias cortas que en España, hasta donde yo sé y siguiendo la colección que yo mismo poseo, ha publicado Norma Editorial.
Eisner, sin embargo, se ve obligado a unirse al ejército durante la II Guerra Mundial y deja de trabajar como dibujante y guionista; otros toman el relevo y dan a Spirit un giro bastante importante tanto en lo referente a los argumentos como en la forma de desarrollar las historias: se vuelven historias más violentas y menos variadas.
Cuando termina la guerra, Eisner recupera el mando y devuelve a Spirit a su forma original, permaneciendo hasta el año 1952; a partir de ese momento se recupera a veces a Spirit, pero son pocas las nuevas historias y Eisner ya no tiene nada que ver con ellas. En cualquier caso, casi todo son publicaciones de los cómics recopilados y documentos inéditos.
¿Qué caracteriza las historias de The Spirit? Para empezar eso: que son historias cortas para publicar de forma periódica; no hay historias largas y tampoco demasiada continuidad argumental. En muchas ocasiones, de hecho, Spirit es casi un secundario o una excusa para contar una historia que no tiene nada que ver con él. Se trata levemente su origen, pero luego eso deja de importar; es simplemente Spirit, un expolicía dado por muerto que se convierte en un héroe. Colabora con el comisario y es pareja de la hija de éste. Tiene un archienemigo, el malvado Octopus, que siempre se disfraza y cuyo rostro real jamás aparece (se le reconoce por sus guantes), pero que no es en absoluto un personaje frecuente en las historias; y un ayudante/secundario cómico que es el negro (y pobre) Ebony White. Es frecuente que haya mujeres en las historias, todas astutas, muy atractivas, y tendentes a cometer actos ilícitos pero sin maldad; en muchas ocasiones, a pesar de que sus intenciones no son demasiado buenas, resultan de ayuda para el héroe. Otro elemento importante es que no tiene superpoderes; como mucho, resulta invulnerable pero ni él mismo lo sabe, sino que se deduce de las palizas mortales a las que sobrevive sistemáticamente (hay que resaltar que no usa armas, sino siempre sus puños).

Dicho esto, nos encontramos con un elenco de personajes-tipo fáciles de emplear, pero con dos problemas serios: no existe una historia definida y además hay distintos enfoques del personaje dependiendo de la época a la que atendamos. El segundo problema Frank Miller lo liquida rápido; Eisner es un maestro en toda regla para él y es su visión del personaje la que quiere plasmar. Mi impresión es que eso no le sale bien, pero si eso sucede es por el primer problema.
Miller, como guionista, tuvo que inventar una historia que, por necesidad, no podía ser directamente ninguna de las publicadas; y, por muy increíble que parezca conociendo la calidad de sus guiones de cómic, no le sale. La película se convierte en un conjunto de escenas inconexas que no tienen ni pies ni cabeza, trastocando completamente las relaciones entre Spirit y los demás personajes y quedándose a medias entre una película evidentemente madura (hay una altísima carga erótica) y una historia para críos (cosa que tampoco le sale porque los toques de madurez son demasiados y las partes humorísticas no están bien conseguidas).
El cómic no es duro en absoluto, pero la película queda incluso idiota frente a un cómic en el que un adulto podría encontrar contenidos muy maduros en los que un crío simplemente no se fija.
Brevemente, enumero los errores más serios de la trama:
1. Dar una importancia que no existe en el cómic al origen de Spirit y articularla alrededor de unos elementos que no se parecen ni por asomo a los que están presentes en las historias.
2. La mencionada mala combinación que convierte la película en demasiado madura para críos y demasiado estúpida para un público adulto.
3. La mala caracterización del personaje de Octopus. En el cómic se trata de un criminal astuto y peligroso al que Spirit no consigue identificar; aquí su duelo es prácticamente como un juego y el malvado es como mucho un loco aficionado a lo teatral que no se toma su medicación.
4. La excesiva presencia de los personajes femeninos y de la presión que ejercen sobre Spirit; es verdad que todas las mujeres son muy atractivas en el cómic y que todas van detrás de él, pero Spirit está enamorado de la hija del comisario y nunca le es infiel.
5. Su relación con el comisario Dollan. En el cómic ambos se llevan genial, y aunque a veces hay malentendidos y Ellen cree que Spirit está con otra, en esos casos Dollan está de parte de Spirit e incluso se resigna a intentar que su hija entre en razón.

Tengo la ligera impresión de que Miller quería hacer un Dick Tracy con la calidad visual de Sin City. Lo de la calidad visual, por supuesto, pero Dick Tracy tiene un excelente guión y The Spirit, en ese sentido, es un bodrio.
Me da penita, pero es lo que hay.

25/12/08

El mosquito y el preso

Pido disculpas a los lectores fieles que tendrán que leer esta entrada y la anterior juntas, pero ha surgido en mi cabeza una importante reflexión que me gustaría poner por escrito. Ahí va:

La pregunta es simple, sencilla, directa, y deja pocas dudas en cuanto al contenido pero todas en cuanto a la respuesta. Si tuvieran que elegir, ¿serían un mosquito o un preso? El mosquito pocas variaciones puede tener en su existencia, el preso es un preso de por vida, aunque se presupone que en una cárcel bien montada donde puede disponer de todo lo que necesite excepto de su libertad de movimiento. Responded a la pregunta (razonadamente) y ahora continuo. ¿Ya? Sigamos.

El razonamiento de los mosquitos suele ser algo así: "No puedo carecer de mi libertad como un preso, ser humano o no es lo de menos; lo importante es ser libre, y el mosquito encarna esa libertad, aunque tal vez su vida dure menos tiempo".
El razonamiento de los presos (el mío) es el siguiente: "La libertad del mosquito sólo es entendida como libertad por el humano que se pone en el lugar del mosquito; él mismo, sin embargo, no puede ser consciente ni siquiera de lo que la propia libertad significa, sino que sus posibilidades de vida son tan estrictamente reducidas que es menos libre que el preso porque éste al menos puede soñar la libertad, pensarla, leerla en libros o imaginarla".

Se vuelve, desde mi punto de vista, una cuestión de pura intelectualidad. El que elige ser mosquito en realidad no ha sido capaz de salir de su propia condición de hombre y no ha podido comprender la existencia más allá de sí mismo; el que elige el preso, sin embargo, se plantea la existencia del mosquito en sus justos términos y descubre que no es en absoluto mejor que la del preso. La diferencia es que el preso es consciente de su propia prisión, mientras que el mosquito es preso de la libertad que no puede comprender.

Ascendiendo el asunto a un punto de vista todavía más filosófico, podríamos decir que los mosquitos serían, entonces, aquellos que creen ciegamente en la existencia de la libertad y que se mueven pensando en ese patrón, mientras que los presos aceptan la más que posible ultradeterminación externa de la vida para hacerse cargo de ella e intentar vivir dentro de sus límites. Parece que lo crucial es tener el valor, tal vez la capacidad, de aceptar la condición de preso, que no es más que la propia naturaleza de lo humano, en vez de soñar con la construcción humana e irreal de la vida del mosquito.


Desde aquí podemos intentar comprender las propias relaciones humanas; ¿hasta qué punto es compatible un mosquito con un preso? Siguiendo con la metáfora, parece que su relación será efímera: en el mejor de los casos, el mosquito morirá antes que el preso porque su ciclo vital es más corto. En los peores, el preso se deshará del mosquito o el mosquito se marchará por donde ha venido.
Fuera de la metáfora, ¿hasta qué punto son irreconciliables las personalidades y formas de entender la vida asociadas a cada opción? Y, lo que es más importante, ¿qué solución nos queda a los presos ante un mundo lleno de mosquitos?

Desde mi celda, gracias por el vuelo.

24/12/08

Condón, redondo como "O"

¡Ay que ver el revuelo que ha causado la campañita de las pelotas! (o de los penes, que es donde se ponen esos cacharros de látex que ponen nerviosos a los curas). Que si "Qué buena está la tía", que si "El tío rapea como mi abuela", que si "Vaya tontuna de campaña"... Pero veamos, veamos, y ahora seguimos:

Pues resulta que Nach, o su discográfica, o la SGAE, o quien sea, dice que el "No corono polvos con bombos" es un plagio de esta otra canción:


Entonces, yo propongo que El Chojín no se quede atrás, porque hizo una canción en la que aconsejaba el uso del condón:


Bromas aparte, y arriesgándome a que el Miniver se entere de esto y me mande "allí donde no hay oscuridad", creo que conviene que hagamos un poco de memoria porque el PSOE ahora está que se sale con el tema de los condones, los homosexuales y todo lo demás superprogreguay, pero lean, lean, que esto es lo que sucedió en los comienzos:

"También por aquellas fechas, en Junio del 89, este que escribe [Chimo Fernández de Castro, en Hablando de sexo sin tabúes; Ediciones Martínez Roca, 1991] repartió 2000 condones de la marca Supratex (regalados por laboratorios Goupil) a sus alumnos y alumnas en el instituto de F.P. de Olot. El evento fue recogido por los medios de comunicación (consultar hemerotecas), y mucha gente se rasgó las vestiduras. La mitad del claustro de profesores, gente joven, que es lo que más duele, pidieron mi cabeza. Cuando meses después intenté colocar en ese mismo instituto una máquina gratuita de preservativos subvencionada por la marca Androtex (con una moneda de cinco duros saldría un estuche de tres condones), la respuesta de la Administración fue fulminante: se me incoaba expediente por cometer una falta presuntamente MUY GRAVE. ¿Verdad que es divertido? Pero lo más díver (o indignante, porque no tiene gracia) es que después de haberme represaliado a mí por regalar 2000 condones en Olot, el Gobierno anuncia una campaña en la que piensa regalar (con el 'póntelo, pónselo') más de un millón. ¿Y qué pasa con mi expediente? Pienso que en vez de represaliarme por dar preservativos en Olot, una Administración coherente me tendría que pagar derechos de autor por haber sido el pionero en Cataluña. ¿Verdad que sí, señora? Pues dígaselo a su amujo Jordi Pujol, ande.". Pero hay más: "En 1985, a la hermana del que fuera líder de A.P. y hoy presidente de la Xunta Galega, Ana Fraga Iribarne, profesora también de Formación Profesional, la expedientaron por lo mismo [repartir condones en la clase]. Igualmente, se vio represaliada en Huelva una excelente profesora de ciencias, sin más delito que el honroso crimen de haber cumplido con su obligación docente. Recordad que apareció en la prensa de todo el estado españl en noviembre de 1987, porque había pedido semen a sus alumnos para analizarlo y estudiar el movimiento de los espermatozoos en el microscopio. (...) ¿Y qué me decís de Margarita Tejera? A esta canaria ilustre menudo cristo le armaron en Abril de 1990 porque pasó a sus alumnos unos vídeos didácticos del sexólogo José Luís García. Vídeos didácticos, limpísimos y educativos (lo sé porque los tengo), que para más inri habian sido premiados en 1987 por el Ministerio de Educación y Ciencia. Lo único divertido del ese drama propio de la incultura española es que fue un señor ciego, un invidente de la ONCE, presidente del APA, quien calificó la cinta de 'pornográfica y perversa' [la negrita es mía]".

Para terminar, os deseo una Feliz Navidad y, si sois papis/mamis/los conocéis en apuros porque no saben cómo carajo hablar a sus críos de sexo, este es vuestro libro (es el que me formó a mí y agradezco muchísimo que mi madre me lo diera).

22/12/08

A Maragall se le pira el panchito

Puede resultar cruel hacer un comentario así de un hombre con alzheimer, pero si fue sabio retirarse de la política en esas condiciones, no lo ha sido en absoluto escribir un """Prólogo""" a la edición de El Capital resumido por DeVille que ofertó Público hace unos días. He de decir que compré el libro por leer qué decía Maragall, ya que la obra ya la tenía en otra edición con un Prólogo de Sacristán; sin embargo, aunque no esperaba nada demasiado brillante, el texto va más allá de todo lo que podría haber imaginado. Lo reproduzco párrafo a párrafo y comento, porque de verdad que no tiene desperdicio:

Karl Marx es alemán, como Bach, Kant, Beethoven, Freud (de cultura germana, nacido en Austria)..., es decir, una buena parte de los referentes filosóficos, políticos y culturales de nuestra era.

Esto me recuerda al malísimo chiste que dice: "¿Por qué todos los pintores son holandeses?" "Porque han nacido en Holanda". Es decir, sólo sirve si omitimos que los hay españoles, polacos, noruegos, ingleses, alemanes, checos, rusos, australianos, japoneses, chinos... De la misma manera, también son referentes de este tipo Montesquieu, Adam Smith, San Agustín, Maquiavelo, Sun Tzu, Confucio, Miyamoto Mushashi...

La civilización occidental a la que pertenecemos parte de Egipto y Grecia y se dirige, en dirección norte y oeste, hacia Italia, Francia, España y Alemania. Pero la revolución -que tiene su precedente en Francia- termina cristalizando en Rusia y se extiende por los países de la Europa oriental.

Que alguien me explique, por favor, cómo es posible ver la lógica al salto "Marx era alemán"-"Origen de la civilización"-"Revolución Bolchevique".

Luego Occidente busca su centro en América, y lo encuentra. "Going west" parece, pues, un instinto imparable, tozudo, de la civilización.

Ahora sí que se le ha ido del todo. EE.UU. comienza su ascenso durante la I Guerra Mundial y lo consuma tras la II, siempre con la opinión en contra de las potencias europeas, que tenían América por un territorio de colonias (aunque estuvieran perdidas).

Allí fui yo en los años 1971-1973 a estudiar economía, y me encontré en la New School for Social Research, la universidad de los alemanes que habían huido de Hitler con los restos de su pensamiento izquierdista de raíz marxiana o progresista de raíz keynesiana.

Da el salto, así, a su vida, e introduce el elemento fundamental de todo este asunto, que no es Marx sino Keynes, porque Maragall lo tiene claro: cuando se prologa algo sobre Marx y El Capital, lo suyo es hablar de Keynes.

Me tragué no sé si todo Das Kapital y las teorías de la plusvalía, pero sí una buena parte. Allí encontré al añorado Lluís Arguemí, pariente de Rafael Ribó, y a otros amigos emparentados con la izquierda marxiana.

Creo que, posiblemente, se "tragó" textualmente el libro, porque es la única explicación que encuentro para que dedique el texto a decir semejantes tontunas en vez de algo interesante.

Algunos de ellos se convirtieron, en América, al capitalismo, fuese en Chicago o en Minnesota.

Eso da una idea de la formación marxiana que tuvieron. Tal vez haya un porqué, pero no entiendo la disyuntiva entre Chicago y Minnesota.

Cuando venían a Nueva York se sorprendían de que yo siguiera interesado por Marx y Keynes. Ahora, sin embargo, con la crisis económica, Marx quizás no tanto, pero Keynes y el intervencionismo económico estarán de vuelta.

¡Y dale con Keynes al tío! Yo no sé qué tendrá en la cabeza este señor para establecer con tanta facilidad un parecido o una vinculación seria entre uno y otro. El máximo mérito de Keynes es para mí, en todo caso, el haber moderado a los liberales descerebrados durante unos añitos; en cualquier caso, Keynes no planteaba revoluciones, ni cambios en la estructura social ni nada de todo aquello que caracteriza a Marx y que estaba en la raíz de su análisis crítico de la economía política.

No creo que valga la pena recomendar la vuelta al materialismo histórico, aunque la resistencia de la economía china, al menos hasta ahora, sería un argumento a favor. Pero sí que aconsejo una lectura crítica y moderna, no de los textos más pesados, pero sí de los más irónicos y picantes, de Marx y los suyos, aquellos en que la tragedia se convierte en comedia, el capitalismo rampante en explotación salvaje y la religión en absolución de todos esos pecados. Y, por supuesto, El Capital, aunque sea en versión reducida.

Ahora sí que se le ha ido del todo. ¿Qué cojones tendrá que ver el materialismo histórico como método interpretativo con la resistencia de la economía china a la crisis? Es más, ¿qué historiador de hoy en día, independientemente de su posición política, no hace uso del materialismo histórico para explicar cualquier proceso? Quiero decir: ¿por qué carajo hay que volver al materialismo histórico cuando eso es algo que no se ha abandonado jamás del todo? Lo de los textos "picantes" de Marx me gustaría que me lo explicara; "Un fantasma recorre Europa...", y Maragall que se ruboriza y dice "¡Jijiji!¡Qué picarón!¡Un fantasma!".
Lo último ya es simplemente incoherencia textual: ¿cómo es posible señalar la contraindicación de la lectura de "los textos más pesados" y al mismo tiempo recomendar El Capital?

Sería interesante que alguien estudiase con ecuanimidad las relaciones marxismo-keynesianismo-liberalismo. Como también las concomitancias formales entre las estéticas y los tiruales que van desde el cristianismo y otras religiones a las prácticas y las ceremonias del comunismo en sus diversas versiones: rusa, china, yugoslava, etc.

Lo realmente interesante hubiera sido ofrecer el "Prólogo" a alguien que dedicara unas líneas a hablar realmente de Marx y no a decir tontunas.

Tito (hablando de Yugoslavia) fue para mi generación un referente.

Claro que es el yugoslavo, joder, no voy a pensar que sea Livio. De nuevo da el salto argumental sin ningún tipo de aviso ni precaución, ahí, a pelo. Todo sea por no hablar de Marx, claro.

El comunismo de terciopelo logró -por poco tiempo- conciliar las infinitas contradicciones y la riqueza de los contenidos culturales de los países situados entre occidente y oriente.

Gracias por sugerir, de forma tan absolutamente sutil, que para saber algo sobre Tito y Yugoslavia es mejor la Wikipedia que leerle a usted, caballero.

La vía yugoslava, que estudió en España José Antonio González Casanovas y seguimos de algún modo los "militantes" (palabra, afortunadamente, en progresivo desuso) del FLP-FOC-ESBA, no resistió el choque frontal entre capitalismo y comunismo, con victoria final del primero.

¿Qué carajo tiene de malo la palabra "militante"? Precisamente, si hubiera más de esos, lo mismo esta crisis podría solventarse con un poquito de marcha y voluntad de cambio.

Pero ahora que la nueva religión capitalista pasa una gripe seria y la economía correspondiente estornuda sin parar, quizás deberíamos volver, sin abusar, a las viejas aspirinas y/o gelocatiles reformistas.

Keynes. Guiño-guiño.

Aprovechando que un negro, o seminegro, aunque de Chicago y alumno aventajado de Harvard, va a gobernar el país más importante del mundo capitalista, hagamos un pequeño esfuerzo: pongamos en cuarentena nuestras convicciones económicas -y también, hasta cierto punto, las políticas y sociales- y miremos el mundo como si fuéramos todos estudiantes universitarios: sin prejuicios, sin juicios previos.

Negro, o seminegro, o café con leche, o Nestlé extrafino, o ligeramente tintado, o tostadillo, o... ¿Qué coño importa?¿Y cuál es exactamente el "pero" de ser de Chicago y de Harvard?¿Habría alguna posibilidad en ese país de enfermos (o en este, con las equivalencias oportunas) de que fuera del Bronx y que tuviera el título elemental? ¡Menos mal que me explica lo que significa "prejuicio"!¡Casi se me ocurre pensar que hablaba en términos jurídicos!.

En fin, una sarta de tonterías pésimamente escrita. Menos mal que el resumen de DeVille arreglará con su calidad este estropicio.

19/12/08

Cruzando el puente

Ese es el título de una de las películas dirigidas por el único cineasta turco que es conocido a este lado del Bósforo (Fatıh Akın). Yo ya había visto su magnífica Al otro lado, y el otro día un compañero de la clase de turco me prestó el DVD de esta para que le echara un ojo.
Cruzando el puente es uno de los documentales más curiosos que he visto en mucho tiempo, pero no por el contenido (hay muchos que tratan de movimientos y grupos musicales) sino por el enfoque (que pretende descubrir, a través de su música, la esencia de Estambul e incluso de la propia Turquía).
El documental hace un recorrido por diferentes estilos y artistas, de forma que cada uno de ellos queda vinculado directamente con un aspecto social determinado (la identidad turca que no es totalmente europea pero tampoco totalmente asiática, la fuerte presencia de las drogas duras en los últimos años, los enfrentamientos generacionales, la abismal separación de clases sociales, el problema kurdo...).

Comprobad vosotros mismos la calidad del asunto:





15/12/08

Milagros de mal gusto

Esto ya es intolerable. Una vergüenza. Supera todos los muros de contención exteriores e interiores que yo pueda establecer.
¿Es que no hay justicia en este maldito planeta? Hace unas semanas Esperanza Aguirre se libra en Bombay (y manda cojones que mueran indios inocentes estando por ahí este engendro demoníaco) y hoy Bush en Iraq. Y conste que no era ni siquiera un disparo, joder, que se trataba de dos malditos zapatos; lo bonito que hubiera quedado para la posteridad... "Un periodista iraquí lanza a Bush sus zapatos y le rompe el tabique nasal", o mejor todavía: "¡Terrible accidente! Bush recibe un zapatazo en la cara con tan mala suerte que pierde el equilibrio, cae al suelo y se abre la cabeza".
Definitivamente es mejor que Dios no exista, porque si anda por ahí obrando estos milagros creo que podemos considerarlo más hijoputa de lo que el Antiguo Testamento ya da a entender...


11/12/08

Obélix y compañía

1. Planteamiento de la historia (pp. 5 a 13)

La experiencia me enseña que muchas veces las historias en apariencia más simples son las que tienen mayor capacidad explicativa de la realidad cuando se trata de simplificar, sintetizar y abstraer. Obélix y compañía es, posiblemente, uno de esos ejemplos; de forma breve y divertida nos muestra cómo los romanos intentan debilitar a los galos siguiendo la estrategia propuesta por Cayo Coyuntural: “el afán de lucro, el oro”, será “lo que les debilitará y les ocupará”; quiere “convertirlos en decadentes”.

Donde la fuerza falla, pues, promete el triunfo del dinero. Convertirá a los galos en seres tan decadentes como los consejeros de César.

2. La creación de las mercancías (pp. 14 a 17)

Coyuntural sorprende a Obélix en el bosque y habla con él sobre sus menhires. Se interesa por la cantidad de menhires que “reparte” (que es reducida) y averigua que no los vende; los menhires no tienen “valor”, sino que “habitualmente [Obélix] los cambia por otra cosa”.

Coyuntural ofrece a Obélix doscientos sestercios. El menhir contiene una cantidad determinada de trabajo, un valor, al que coyuntural asigna un precio; aún así, ha de convencer a Obélix de la importancia del dinero, que sirve para “comprar” otras cosas.

Obélix, que antes apenas trabajaba y vivía plácidamente, vuelve al poblado y, cuando Astérix le ofrece ir a cazar, responde furioso: “¡Tengo trabajo!¡He de hacer un menhir!”. Al día siguiente, lleva al romano otro menhir y recibe el doble de dinero; Obélix no entiende la “subida de los precios” y mira al cielo intentando encontrar la respuesta, Coyuntural le explica que “a causa de la oferta y la demanda, el mercado fluctúa”.

3. El intercambio (pp. 17 y 18)

Obélix vuelve a casa y quiere comer, pero Astérix se niega a darle jabalí, puesto que no le ha acompañado a cazar; Obélix, finalmente, utiliza su dinero para comprar el jabalí que lleva otro galo (Analgésix). “Soy comprador de todo lo que puedas repartir”; el comercio con moneda sustituye al trueque.

Dice Marx, en el capítulo segundo de El Capital: “no bien las cosas devienen mercancía en la vida exterior, también se vuelven tales, por reacción, en la vida interna de la comunidad”.

4. La contratación de trabajadores (pp. 19 a 21)

Coyuntural vuelve a subir el precio del menhir pero le exige a Obélix una mayor producción para que el precio se mantenga. El galo, que por sí mismo sólo puede fabricar un menhir por día, necesita socios/empleados.

Cuando Obélix llega al poblado, pide ayuda a Astérix, que le ignora, y entonces le asalta Analgésix, que quiere venderle su jabalí de nuevo, aunque con un incremento en el pago proporcional al de Obélix.

Obélix le ofrece a Analgésix ser su socio haciendo menhires, pero se plantea la necesidad de que alguien se encargue de cazar para ellos. Monosílabix y Radiotelégrafix son contratados con ese propósito.

El proceso se repite al día siguiente. Monosílabix y Radiotelégrafix pasan a producir menhires y, como son cuatro los que no pueden cazar, hacen falta cuatro que cacen para ellos: Lingüístix, Trastiendix, Gambalaplánchix y Cocidomadrilénix.

Aumenta rápidamente la división social del trabajo y el número de individuos sujetos a la lógica económica y a las “leyes del mercado”.

5. Rápido crecimiento económico (pp. 22 a 28)

Hasta este momento sólo los menhires eran considerados estricta propiedad privada, ahora Astérix descubre que los cazadores de Obélix consideran de su propiedad los jabalíes que van a cazar para vendérselos.

Astérix, furioso, va a reñir a Obélix y le pregunta si no estaría mejor cazando jabalíes y disfrutando como antes; Obélix responde que volverá a hacerlo “cuando haya vendido montones de menhires”.

A continuación, llega al poblado galo un mercader. Se le ofrece un trueque por pescado, pero él prefiere dinero; Obélix le compra hasta el carro y, para no dejarle sin ocupación, le ofrece trabajar para él.

Obélix utiliza el carro para llevar aún más menhires cada vez a Coyuntural; se introducen avances técnicos.

La esposa de Edadepiédrix es contratada por Obélix como sastre.

6. Aparición de la competencia (pp. 29 a 34)

Astérix decide que la mejor forma de “recuperar” a Obélix es seguir su lógica y producir menhires igual que él. Edadepiédrix, Ordenalfabétix y Esautomátix se asocian con él (creando cada uno su propia empresa) y Panorámix les proporciona la poción mágica necesaria para aumentar la producción (similar al descubrimiento de nuevas fuentes de energía).

Todo el pueblo está ya dedicado a la producción de menhires o a la satisfacción de las necesidades de aquellos que se centran en la producción de menhires (Coyuntural ha cumplido su propósito). El dinero se ha generalizado como medio de cambio y quien no lo posee no puede participar del entramado social.

Por su parte, los romanos se han encontrado con un stock de menhires con el que no saben qué hacer; ese era precisamente el plan de Astérix.

7. El beneficio y la publicidad (pp. 35 a 38)

César está horrorizado ante tal cantidad de menhires. Coyuntural, sin embargo, tiene la solución: venderlos en Roma por más dinero del que se ha pagado a los galos para no sólo recuperar la inversión sino obtener una ganancia.

Sin embargo, los menhires no tienen ninguna demanda en Roma. Hace falta una campaña publicitaria lo suficientemente buena como para crear a los romanos la necesidad de comprar algo que realmente es inútil.

El galo, en un primer momento enemigo, pasa a ser socio y ahora, sin saberlo, un empleado explotado por los romanos, que obtienen un beneficio.

8. Comercio exterior y comercio interior (pp. 38 a 40)

Aparecen en escena los productores romanos de menhires. Atraídos por los beneficios, ponen a sus esclavos a fabricar menhires y los venden más baratos. César, que quiere dominar a los galos pero que tampoco desea enfrentarse con su población, pide consejo a Coyuntural; su respuesta es clara: “hay que vender más barato para que aumente la demanda”.

9. La crisis (pp. 40 a 48)

La oferta aumenta y se diversifica. Hay una acumulación excesiva de menhires, lo que provoca un descenso brutal de los precios; no sólo terminan las ganancias sino que se producen pérdidas.

Coyuntural vuelve a la Galia, donde se siguen comprando menhires por un precio cada vez más alto, y suspende la compra de menhires, llevando la crisis hasta el origen y desmontando completamente el sistema.

Tras un primer momento de desconcierto, sin embargo, las cosas vuelven a la normalidad entre los galos. En Roma, sin embargo, la crisis continúa con una “devaluación del sestercio”.

9/12/08

Soldat

No tengo demasiado tiempo para nada, pero el otro día conseguí parar lo suficiente como para hacer memoria y redescubrí esta canción:



Aquí la letra traducida:

Soy un soldado.
No he dormido en cinco años
y tengo unas ojeras
que yo mismo nunca he visto,
pero eso me han contado.

Soy un soldado
y no tengo cabeza;
ellos me la han machacado con sus botas.
Ooh-oh, el comandante grita,
la boca del comandante está desencajada
por una granada...
Una venda de blanco algodón,
el algodón rojo no curará a un soldado.

Soy un soldado,
niño concebido por la guerra.
Soy un soldado,
mamá, cuida mis heridas.
Soy un soldado,
soldado de un pueblo olvidado por Dios.
Soy un héroe,
dime tú de qué novela.

Oh... Oooooh...

Soy un soldado,
me fastidia cuando me queda sólo una bala.
No importa si él o yo.
El último vagón.
Rayo de luna.
Hay millones de nosotros
en las Naciones Unidas.
Soy un soldado
y conozco mi trabajo.
Mi trabajo es disparar
y que la bala no yerre
y hiera al enemigo.
Este reggae es para ti, Madre-Guerra.
¿Estás contenta ahora?

Soy un soldado.

Soy un soldado,
niño concebido por la guerra.
Soy un soldado,
mamá, cuida mis heridas.
Soy un soldado,
soldado de un pueblo olvidado por Dios.
Soy un héroe,
dime tú de qué novela.

Soy un soldado, soy un soldado,
soy un soldado...


Soy un soldado,
niño concebido por la guerra.
Soy un soldado,
mamá, cuida mis heridas.
Soy un soldado,
soldado de un pueblo olvidado por Dios.
Soy un héroe,
dime tú de qué novela.

3/12/08

Un poquito de ombliguismo

Esta mañana Josep Piqué ha visitado la facultad y ha pasado lo propio. De ello se informará mediobien en los medios alternativos y mal en los medios habituales y fascistas, aunque sí me gustaría señalar que, aunque su charla iba, teóricamente, sobre la crisis económica, dedicó más tiempo a decir que los rusos eran muy malos y que teníamos que estar atentos. Sin embargo, de lo que no creo que aparezca en detalle es lo que ha sucedido durante el turno del público, en el cual sólo se han oído intervenciones críticas; yo ""transcribo"" aquí mi intervención, porque me ha quedado bonita:

El señor Piqué ha contado una historia y yo voy a contar otra que tal vez conozcan mis compañeros: es la historia de un hombre que cae al vacío desde un edificio de 40 pisos y, mientras cae, se repite "hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien", pero lo importante no es la caída sino el aterrizaje.
El sistema capitalista es precisamente eso: una caída. Como muy bien ha dicho usted, las crisis son consustanciales al capitalismo, es más, el capitalismo es un sistema en crisis permanente porque se basa en un crecimiento lineal en un mundo finito. Por tanto, por mucho que nos hayamos salvado de las crisis anteriores, por mucho que podamos salvarnos de esta, lo cierto es que estamos cayendo.
Usted ha hablado de África, de que allí mejora la situación económica porque en algunos países aparecen clases medias. Pues bien, yo también he estado en África; en Marruecos, Mauritania y Senegal, y, en el interior de Mauritania, nos encontramos con la siguiente escena: unos niños nos pedían comida y, como se peleaban por coger lo que les dábamos, dejamos de hacerlo; después, se pelearon por conseguir los restos de nuestro desayuno. Cuando uno ve eso, cuando uno sabe que esos son los efectos del capitalismo, se plantea que tal vez Stepan, personaje de Los Justos de Albert Camus, tenga razón al decir que morir por una bomba "es una delicia" comparado con morir de hambre...
Así que a lo mejor resulta que tenemos que poner bombas.
Y por otra parte está lo grotesco de decir que todo va bien. Tan grotesco como esa "conjura de los necios" que fue la Transición, que antes se ha mencionado y de la que se está hablando en este momento en una conferencia organizada por Juan Carlos Monedero y a la que, por desgracia, no podemos asistir. Tan grotesco como eso, tan grotesco como Ignatius Reilly, protagonista de la novela, es que ahora se dé dinero público a la misma oligarquía ultrarrica que ha provocado la crisis para cubrir sus necesidades.
Tal vez deberíamos plantearnos que la inhibición de la intervención del estado en los asuntos económicos fue un error.
Gracias.

Piqué me respondió que él pensaba lo mismo a mi edad; que lo de Mauritania no era efecto del capitalismo, que el efecto del capitalismo es que había muchos menos pobres en China; y que "el otro modelo" ya sabemos cómo funcionó y que se desmoronó.
Como estaban presentes Enrique Curiel (presentador) y Julián Santamaría (moderador), mi comentario sobre la Transición resultó tan ofensivo que no se me concedió derecho a réplica (aunque sí sucedió con los demás).