The Spirit es un cómic creado por Will Eisner a finales de los años 30 que estaba destinado a la publicación semanal. Lo que existe, por tanto, es una colección de historias cortas que en España, hasta donde yo sé y siguiendo la colección que yo mismo poseo, ha publicado Norma Editorial.
Eisner, sin embargo, se ve obligado a unirse al ejército durante la II Guerra Mundial y deja de trabajar como dibujante y guionista; otros toman el relevo y dan a Spirit un giro bastante importante tanto en lo referente a los argumentos como en la forma de desarrollar las historias: se vuelven historias más violentas y menos variadas.
Cuando termina la guerra, Eisner recupera el mando y devuelve a Spirit a su forma original, permaneciendo hasta el año 1952; a partir de ese momento se recupera a veces a Spirit, pero son pocas las nuevas historias y Eisner ya no tiene nada que ver con ellas. En cualquier caso, casi todo son publicaciones de los cómics recopilados y documentos inéditos.
¿Qué caracteriza las historias de The Spirit? Para empezar eso: que son historias cortas para publicar de forma periódica; no hay historias largas y tampoco demasiada continuidad argumental. En muchas ocasiones, de hecho, Spirit es casi un secundario o una excusa para contar una historia que no tiene nada que ver con él. Se trata levemente su origen, pero luego eso deja de importar; es simplemente Spirit, un expolicía dado por muerto que se convierte en un héroe. Colabora con el comisario y es pareja de la hija de éste. Tiene un archienemigo, el malvado Octopus, que siempre se disfraza y cuyo rostro real jamás aparece (se le reconoce por sus guantes), pero que no es en absoluto un personaje frecuente en las historias; y un ayudante/secundario cómico que es el negro (y pobre) Ebony White. Es frecuente que haya mujeres en las historias, todas astutas, muy atractivas, y tendentes a cometer actos ilícitos pero sin maldad; en muchas ocasiones, a pesar de que sus intenciones no son demasiado buenas, resultan de ayuda para el héroe. Otro elemento importante es que no tiene superpoderes; como mucho, resulta invulnerable pero ni él mismo lo sabe, sino que se deduce de las palizas mortales a las que sobrevive sistemáticamente (hay que resaltar que no usa armas, sino siempre sus puños).
Dicho esto, nos encontramos con un elenco de personajes-tipo fáciles de emplear, pero con dos problemas serios: no existe una historia definida y además hay distintos enfoques del personaje dependiendo de la época a la que atendamos. El segundo problema Frank Miller lo liquida rápido; Eisner es un maestro en toda regla para él y es su visión del personaje la que quiere plasmar. Mi impresión es que eso no le sale bien, pero si eso sucede es por el primer problema.
Miller, como guionista, tuvo que inventar una historia que, por necesidad, no podía ser directamente ninguna de las publicadas; y, por muy increíble que parezca conociendo la calidad de sus guiones de cómic, no le sale. La película se convierte en un conjunto de escenas inconexas que no tienen ni pies ni cabeza, trastocando completamente las relaciones entre Spirit y los demás personajes y quedándose a medias entre una película evidentemente madura (hay una altísima carga erótica) y una historia para críos (cosa que tampoco le sale porque los toques de madurez son demasiados y las partes humorísticas no están bien conseguidas).
El cómic no es duro en absoluto, pero la película queda incluso idiota frente a un cómic en el que un adulto podría encontrar contenidos muy maduros en los que un crío simplemente no se fija.
Brevemente, enumero los errores más serios de la trama:
1. Dar una importancia que no existe en el cómic al origen de Spirit y articularla alrededor de unos elementos que no se parecen ni por asomo a los que están presentes en las historias.
2. La mencionada mala combinación que convierte la película en demasiado madura para críos y demasiado estúpida para un público adulto.
3. La mala caracterización del personaje de Octopus. En el cómic se trata de un criminal astuto y peligroso al que Spirit no consigue identificar; aquí su duelo es prácticamente como un juego y el malvado es como mucho un loco aficionado a lo teatral que no se toma su medicación.
4. La excesiva presencia de los personajes femeninos y de la presión que ejercen sobre Spirit; es verdad que todas las mujeres son muy atractivas en el cómic y que todas van detrás de él, pero Spirit está enamorado de la hija del comisario y nunca le es infiel.
5. Su relación con el comisario Dollan. En el cómic ambos se llevan genial, y aunque a veces hay malentendidos y Ellen cree que Spirit está con otra, en esos casos Dollan está de parte de Spirit e incluso se resigna a intentar que su hija entre en razón.
Tengo la ligera impresión de que Miller quería hacer un Dick Tracy con la calidad visual de Sin City. Lo de la calidad visual, por supuesto, pero Dick Tracy tiene un excelente guión y The Spirit, en ese sentido, es un bodrio.
Me da penita, pero es lo que hay.
