AVISO IMPORTANTE

ESTE BLOG YA NO ESTÁ ACTIVO.

El autor tiene un nuevo blog en

http://fairandfoul.wordpress.com

15/1/07

"Ética para Laertes", por Polonio

En las próximas líneas copiaré y comentaré, uno por uno, los consejos que Polonio da a Laertes en la Escena II del Acto I en Hamlet. Para poner en situación, explico que Laertes (hijo de Polonio) se marcha de vuelta a Francia, y su papi le da los típicosconsejosquedaunpadreaunhijoantesdeunviaje (excepto la pregunta "¿Llevas condondes?").


Que no esté tu pensamiento en tu lengua: Este viene a decir lo típico de "piénsatelo bien antes de hablar"; ¿por qué no dejan de repetirlo constantemente?, seguramente porque seguimos sin hacer caso.

No ejecutes pensamientos sin mesura: Este previene la situación típica de ver al obispo de turno y, sin replantearse el asunto, darle una colleja y llamarle de todo menos guapo; cuando tu papi tiene un determinado rango, es conveniente no hacer eso si no quieres enfadarle.

Sé amable, mas nunca vulgar: Uno de los topicazos en la serie El Chavo del Ocho es eso de "Vamos Quico, no te juntes con esa chusma"; quizás esto vaya por ahí. Una cosa es ir de "noble guay" y otra distinta es juntarse con lo más bajo del Tercer Estado (no creo que en realidad le aconseje no piropear a las damas francesas como si fuera un albañil).

A quienes sean tus amigos, con amistad probada, amárralos al alma con ganchos de acero: Si no tenemos en cuenta lo gore que resulta la metáfora, aún así se puede decir que es un consejo no del todo acertado. Para irse de copas puede estar bien, también para los banquetes, para arrasar poblaciones, para las guerras y todo lo demás; pero por mucha amistad que haya demostrado, un colega pelma puede ser un auténtico coñazo, así que yo sustituiría ganchos de acero por chinchetas, que resultan igual de sangrientas y son más sencillas de quitar.

No canses con agasajos a imberbes advenedizos: Polonio, me parece a mí que el nene no es tonto y que, si se encuentra con uno de esos, no va a agasajarlo.

No seas quien inicie las disputas, pero ya en ellas que sea el contrario quien se guarde de ti: Este se relaciona directamente con el de los colegas; ¿para qué los quiere un noble ricachón si no es para fardar y machacar a los demás? En cualquier caso, las chinchetas (que son de quita y pon) siguen siendo mejores, porque, si usa los ganchos de hierro, es seguro que el otro los ve antes de empezar la bronca (y entonces no se sigue el ejemplo, que insiste en que el acojone llegue una vez empezada la pelea).

Presta a todos oídos, a pocos tu opinión: Si todos siguen este consejo, entonces o no hay opiniones, o las opiniones dadas son falsas...

Toma consejo de todos pero guárdate el tuyo: 3/4 de lo mismo, y además el propio Polonio desobedece su consejo al darle estos a su hijo.

No gastes en vestir más de lo que posees pero viste buenas vestiduras: Hombre, Polonio, si lleva toda la vida comprando contigo en Emilio Tucci, no creo que ahora, él solito y con Beca ERASMUS en plan pijo, vaya a irse al rastro.

Busca calidad, no ostentación, puesto que el traje delata a quién lo lleva (...): O sea que aún así hablamos de trajes sencillitos y no una cosa llena de oro y lentejuelas; si a este consejo sumamos la frase que le dijo Sócrates a Aristipo ("se ve tu vanidad a través de los agujeros de tu túnica"), llegamos a la conclusión de que el buen vestir se sitúa, como decía Aristóteles de la buena acción, en el centro exacto entre dos opuestos.

No prestes dinero ni pidas prestado, pues a veces vuelan amigo y dinero a la vez: Aquí no sólo se vuelve imposible que alguien preste dinero si todo el mundo sigue el consejo, sino que, aunque no fuera así, si tú no dejas dinero hay muy pocas posibilidades de que te lo dejen.

Sé sincero contigo mismo, que a esto seguirá que seas sincero con los demás: Este contradice al primero de todos; si siendo sincero contigo mismo dices "No soporto a este pelmazo", ser sincero con él equivaldría a decirle que es un pelma, y entonces el pensamiento estaría en la lengua.

Conclusión que se extrae de todo este lío: cuando alguien se ponga a darte la murga, di que sí a todo y luego haz lo que te venga en gana (menos con lo de los condones, que con esas cosas no se juega).


4 comentarios:

Quettaheru dijo...

Saludos, señor Oruga. Me ha gustado mucho el post, con los comentarios a cada consejo de Laertes.
Por cierto, ¿tan joven y ya tienes gente malvada que te deja comentarios que debes suprimir? Vaya mala pata, desde luego.

Oruga Azul dijo...

Debería haberlo aclarado, Quettaheru, el comentario anterior era una invasión de spam en toda regla; publicidad en inglés de asesores financieros que a cada letra parecía sonar "No huyáis, somos vuestros amigos".

coolblack dijo...

Muy divertido.

coolblack dijo...

Muy divertido.